Controlar OBS desde el iPad
«Controlar OBS desde el iPad» son en realidad dos deseos distintos, y confundirlos es lo que hace que la solución elegida decepcione. Aquí están separados, con lo que cuesta cada uno.
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Dos cosas distintas con el mismo nombre
Cuando alguien busca cómo controlar OBS desde el iPad, casi siempre quiere una de estas dos cosas. Se parecen y no son la misma.
Mandar la escena. Cortar de la cámara al gameplay, encender el intermedio, silenciar el micrófono, empezar a grabar. Son las acciones de OBS: existen en su interfaz y se pueden disparar desde fuera.
Mandar el contenido. Decidir qué se ve dentro de una escena: este tuit ahora, este clip después, esta foto mientras hablas. Eso no vive en OBS. Vive en las pestañas del navegador, en las carpetas del escritorio y en la cabeza de quien presenta.
En un directo de reacciones o de comentario, el 90 % de lo que haces es lo segundo. Y es justo lo que no arregla una herramienta de control remoto: puedes cambiar de escena desde el iPad con un dedo, pero el tuit que ibas a enseñar sigue en una pestaña del ordenador que tienes que buscar en directo.
Por qué eso importa más de lo que parece
Buscar contenido en directo tiene un coste que no se ve hasta que pasa.
- Se ve todo. Si la escena captura la pantalla, tu audiencia mira contigo cómo abres pestañas. Y a veces ve una que no tocaba.
- Se hace en silencio. Mientras buscas, no hablas. Diez segundos de silencio en un directo son largos.
- Se decide con prisa. Lo que enseñas acaba siendo lo que encuentras rápido, no lo que querías enseñar.
Por eso la pregunta útil no es «¿cómo cambio de escena desde el iPad?», sino «¿cómo hago que lo que voy a enseñar esté decidido antes de empezar y salga sin que se me vea buscarlo?».
La vía de la ventana
Hay una forma de resolverlo que no necesita plugins y que OBS ya soporta desde siempre: capturar una ventana.
La idea es sencilla. Un programa del ordenador abre una ventana sin bordes y pinta ahí lo que toca enseñar. En OBS creas una fuente de tipo captura de ventana, la eliges una vez y te olvidas. A partir de ahí, cambiar lo que se ve es cambiar lo que pinta esa ventana; la escena de OBS no se toca.
Lo que se gana con eso:
- OBS no se entera de nada. Tu montaje se queda exactamente como está. Nada de reconstruir escenas ni de instalar plugins que se rompen en la siguiente versión.
- El mando no está donde está la emisión. Buscar y elegir ocurre en el iPad. Lo que se captura es la ventana, y la ventana sólo enseña lo que ya has decidido emitir.
- Se puede tener más de una. Una ventana pública para tu audiencia, otra privada para ti y otra con el guion para leer. Cada una es una fuente distinta en OBS, y sólo la pública entra en la escena que se emite.
Ésta es la vía que usa Inessa: el iPad manda y el Mac abre las ventanas. Se emparejan con un código de seis cifras en tu red local, sin cuentas ni servicios de por medio.
La vía del navegador, si emites desde un PC
La ventana la tiene que abrir un ordenador, y si el tuyo es un PC con Windows la vía anterior no aplica. Hay otra que funciona igual de bien: Browser Source.
OBS puede meter en la escena cualquier página web. Si el mando publica una dirección en tu red local, pegas esa dirección en una fuente de navegador y ese PC se convierte en una salida más. No hay Mac de por medio y no hay que instalar nada en el PC más allá de OBS.
Hay una guía aparte sobre esto en emitir en un PC con Browser Source.
Lo que hay que medir una vez
Si tienes más de una salida —la pública, tu monitor, el prompter— acabarás notando que no cambian todas en el mismo instante. No es un fallo: cada camino tiene su propio retardo, y un navegador de otro aparato tarda un poco más que una ventana local.
Merece la pena medirlo una vez y dejar que las salidas rápidas esperen a la más lenta. Con una excepción, y es importante: el botón que corta todo no espera a nadie. Si hay que tapar algo, se tapa ya.
En resumen
- Controlar OBS y controlar lo que se emite son dos problemas distintos.
- Para el primero hacen falta plugins o websocket; para el segundo, no.
- La captura de ventana resuelve el segundo sin tocar tu escena, y el Browser Source hace lo mismo cuando emites desde un PC.
- Con varias salidas, mide el retardo una vez y compénsalo. Menos el corte de emergencia.
Preguntas frecuentes
¿Se puede cambiar de escena en OBS desde el iPad?
Sí, con alguna herramienta de control remoto que hable con OBS. Eso es mandar la escena: cortar a cámara, poner el intermedio, silenciar el micro. Es una cosa distinta de decidir qué contenido se ve dentro de una escena, que es donde se va el tiempo durante un directo de comentario.
¿Hace falta instalar un plugin en OBS?
Para mandar la escena, normalmente sí, o al menos activar el servidor de websocket. Para mandar el contenido no hace falta nada: si lo que emite es una ventana del ordenador, OBS ya sabe capturar ventanas de serie.
¿Y si mi ordenador de emisión es un PC?
Entonces la vía de la ventana no vale, porque esa ventana la abre un Mac. Queda la vía del navegador: una fuente de tipo Browser Source apuntando a una dirección de tu red local. Funciona igual de bien y no depende del sistema operativo.
¿Cuánto retardo añade emitir desde otro aparato?
Depende de tu red, pero en una red local decente hablamos de milisegundos, no de segundos. Lo que sí conviene es medirlo una vez y compensarlo, porque el problema no es el retardo en sí: es que dos salidas cambien en momentos distintos.
¿Necesito que el iPad esté en la misma red que el ordenador?
Sí. Todo esto ocurre dentro de tu red local, sin pasar por internet. Es lo que hace que sea rápido y lo que hace que no dependa de que un servicio de terceros esté levantado la noche de tu directo.